A fines del tercer trimestre, el 38,5% de la población había pasado a vivir por debajo de la línea de pobreza en relación al 37,7 % de igual período de 2022, de acuerdo con el procesamiento de los microdatos de la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) que difundió el INDEC. Son casi 18 millones de pobres.

Por todo esto, se descuenta que tras la mayor devaluación de diciembre, y la mayor disparada de los precios de los alimentos y gastos básicos, la indigencia y la pobreza pegaron otro salto en el IV trimestre 2023, y más todavía están subiendo en este primer trimestre de 2024.

Con esos cálculos puede estimarse que, cuando termine este trimestre, la pobreza rondará el 55% y la indigencia el 15%.

Por edades, con el 54,8% sobresale la pobreza infantil de menores de 14 años versus un 51,7% en el tercer trimestre de 2022, mientras la indigencia infantil aumentó del 11,8 al 15,6%, al dar un salto grande.

El aumento de la indigencia se produjo entre todos los rangos de edades, mientras la pobreza creció entre los menores de 14 años y los mayores de 65 años, en este caso, por la pérdida del poder de compra de los haberes.